miércoles, 20 de mayo de 2015

Un par de datos curiosos - Guerra Civil Española



De fiesta.
En la defensa de costas, acuartelados, una vez se quisieron ir de fiesta y el oficial de guardia, cabreado, hizo una línea en el suelo con su arma afirmando que quien la pasara sería fusilado. Aún sin levantar el fusil, ya estaban todos al otro lado. Un magnífico ejemplo de la organización y disciplina del ejército popular en ciertos momentos.


Pavos con paracaídas.
El 18 de agosto de 1936, el capitán de la Guardia Civil Santiago Cortés decidió refugiarse en el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza en Andújar (Jaén). El grupo de refugiados estaba compuesto por un total de unas 1.200 personas.
La única forma de aprovisionamiento era aérea, ya que las provisiones venían desde Sevilla y Córdoba, pero era imposible utilizar los paracaídas para hacerles llegar los suministros por la dificultad de hacerlos caer en el pequeño reducto del Santuario. Así que, decidieron utilizar dos técnicas: una, lanzándose en picado hacía el objetivo para aproximarse lo máximo posible y, una vez soltados los suministros, remontar rápidamente; y, dos, la técnica del pavo para las provisiones más delicadas y de poco peso (medicamentos). Esta última técnica consistía en soltar los pavos, a los que previamente se les habían atado las provisiones, desde la vertical del objetivo y con su frenético aleteo, que no les permite volar pero sí frenar la caída, aterrizar sin romper la carga. Además, este curioso paracaídas también se podía comer. Gracias a estos suministros, los sitiados aguantaron 9 meses… el uno de mayo de 1937 caía el Santuario ante la ofensiva de los republicanos.




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